Redes sociales: Lo bueno y lo malo

Redes sociales: Lo bueno y lo malo

Es increíble lo que se puede hacer hoy con los dispositivos móviles, concretamente las redes sociales. Se ha dotado a las mayorías de un poder inmerecido, tal como lo es el voto. Cualquiera tiene el derecho, pero no significa que lo ejerza bien.

Algunos dirían que no son votos pensados o racionales. Lo mismo pasa hoy con las redes sociales, cualquier persona en el anonimato o con un seudónimo o aún, con su nombre real, escribe , juzga, critica o se burla de otros sin importar el daño que pueda hacer. Y sin la calidad moral para hacerlo, tal vez.

Recién me enteré que Nicolás Alvarado renunció a TV UNAM por las duras criticas que recibió, en redes sociales, por haber expresado, como es su estilo, con agudeza y rigor intelectual , al difunto Juan Gabriel y el rector aceptó de inmediato, lástima que nuestro presidente no hiciera lo mismo con el Sr. Castillo de la CONADE.

Podremos estar de acuerdo o no con sus comentarios, no importa qué diga o deje de decir, yo seguiré escuchando y disfrutando de la música de Juan Gabriel, el problema va más allá, tengo una teoría, que más allá de una doble moral, es más bien un complejo de inferioridad de muchos mexicanos, cuando se les reta o se les dice algo fuera de lugar, lo primero que responden es…”bájale dos rayitas”, “dosifícame tu tono de voz”, “a mí, ni en mi casa me gritan”, “de mejores lugares me han corrido “ “al fin que ni quería “ es decir, si algo tenemos: es orgullo.

Orgullo

Nombre masculino
  1. Exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás.
  2. Sentimiento de satisfacción hacia algo propio o cercano a uno que se considera meritorio.

Me gustaría creer que es la segunda acepción la que nos identifica, pero tristemente nos movemos más por la primera. Como dice el refrán “Somos candiles de la calle y obscuridad de nuestra casa”, porque si la mitad de la critica que lanzamos contra los demás, la usaremos contra nosotros mismos, este sí sería un país de primer mundo, sin corrupción, sin pobres, con mucha educación y valores; no nos espantaríamos por comentarios que vienen de la crítica como trabajo profesional, ¿y sí nos indignaríamos por los malos políticos que tenemos o por las marchas de los maestros ?. Pero eso no importa, lo que si vale la pena es ver la enorme satisfacción que le produce a un usuario poder insultar por medio de su teléfono o tablet. Debería existir una ley donde también se llamara a cuenta por comentarios sin fundamento y sin calidad moral o experiencia. A mí me critican mucho por los precios de algunos de mis productos, les digo que los contrato para que me enseñen a hacerlos por menor costo sin sacrificar la calidad y son puros bocones, a la fecha nadie me ha enviado su CV.

En resumen, lamento lo que pasó con Nicolas, lo admiro y puedo entender que no a todos le guste lo que piensa, lo que escribe o lo que haga, pero de eso a sancionar su carrera como critico y escritor es muy lamentable. Oscar Wilde dijo que “la masa por definición es ignorante “ por lo tanto, si las redes se han masificado , ¿no estaremos en presencia de la Ignorancia Virtual?

Soy Miguel Ángel Rodríguez y sí, pueden mentarme la madre si quieren, advierto, que solo hago caso a las personas que admiro, reconozco y tienen la calidad para hacerlo.

05 de septiembre , 2016 por Miguel Angel Rodriguez Pineda